El venezolano Alí Jiménez Blanco
El “neochamán”

Martes 20 de marzo de 2007
Cultura - El Diario del Centro del País - Villa María - Córdoba
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Dice que no es “manosanta” sino que conjuga las técnicas ancestrales con las actuales como el coaching

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“Yo no sano ni curo, sólo acompaño a decidir”, indica

"Es verdad, esto no es Sprayette", aclara Laura, un tanto en sorna y un tanto en serio, cuando advierte que el cronista escucha con evidente incredulidad acerca de la labor terapéutica que realiza Alí Jiménez Blanco.

El es un oceanógrafo venezolano que un buen día, por diferentes problemas personales (entre otras secuelas de un accidente en su rodilla), decide emprender un retiro espiritual. Se incumbe en la fundación Cóndor Blanco Internacional, cuya sede central se encuentra en Chile, a pocos kilómetros del volcán Lanín. Allí aprendió, durante doce años, el método difundido por Suryavan Solar, un descendiente araucano, estudioso de las culturas ancestrales que ha podido sintetizar en una nueva corriente, las técnicas de sus antepasados en conjunción con modalidades actuales, derivadas de la corriente estructural-funcionalista (como el coaching). A eso se dedica Alí, autodenominado como Salundi: "Mi trabajo es despertar el potencial que tiene cualquier persona y que pueda expresarlo en su vida cotidiana. Cuando llegan a mí les pregunto qué quieren modificar de sus vidas, qué los aqueja y luego les planteo situaciones para que ellos mismos descubran cómo resolver sus problemas, cómo superarlos. Pero que quede claro que yo curo ni sano, sólo los acompaño".

Laura es una profesional de nuestra ciudad que asiste regularmente a sus talleres. La primera vez fue para acompañar a una amiga, con muchos pruritos sobre lo que se iba a encontrar. "Vengo de una familia estructurada y yo también era así. En ese momento estaba pasando por una situación laboral y personal que no me sentía para nada cómoda. Con él se me terminó de clarificar todo y ahora he cambiado de trabajo y de vida".

Ante esas palabras sólo resta "ver (o probar) para creer" y según ambos comentan cada vez hay más villamarienses interesados en su propuesta -el miércoles pasado reunió a 40 personas en el club Sarmiento-, que incluye: trabajo en equipo, técnicas de meditación dinámica (en movimiento), respiración y "renacimiento" (mediante la inmersión volver a los primeros recuerdos de vida) y otras modalidades provistas de la sabiduría chamánica incaica y maya. Alí cuenta que primero los enfrenta a sus propios miedos, los insta a definirlos para luego proponerle desafíos pequeños, como atravesar un arroyo o subir una montaña con los ojos vendados. "Una mujer grande que no se podía mover en su casa, subió hasta una cima y no lo podía creer", cuentan. Sus talleres se dictan a grupos abiertos o a empresarios, líderes en compañías.

Próximos encuentros

A fines de abril se realizará un nuevo encuentro con modalidad de taller mientras que el 27 de julio en Royal House se llevará a cabo la fiesta “Transmeditation”, con música especial, sin alcohol y que promete “excitación mediante la meditación durante cinco horas”. Para comunicarse con los contactos locales de Alí llamar al 4527344 o 155692023 (Patricia) y 4611550 o 154010556 (Laura).